El Marketing de Influencers en tiempos del COVID y de la nueva regulación ética

Falta poco más de un mes para que entre en vigor el nuevo Código de Ética para Influencers

Coges el móvil, abres cualquier red social y te topas directamente con ellos… Están por todas partes. Todo el mundo conoce a alguno o ha oído a alguien hablar de alguno de ellos. Son los famosos “influencers”. Y no es de extrañar porque en los últimos años la inversión de marketing en campañas de influencers no ha parado de crecer: en 2018 se superaron los 20,3 millones de euros y en 2019 la cifra llegó hasta los 26,4 millones.

La curva ascendente hacía presagiar que este año se alcanzarían los 32,5 millones pero la aparición del coronavirus ha trastocado todas las previsiones. Como en todas las crisis económicas, los presupuestos de Marketing se han visto directamente afectados y las últimas estimaciones apuntan a que el 2020 cerrará con unos valores aproximados a los que se consiguieron en 2018 (según IAB Spain). 

EL BOOM DE LOS INFLUENCERS

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¿Y por qué tienen tan buena acogida entre los anunciantes estas campañas de marketing? Básicamente porque son como la versión moderna del “boca a boca” de toda la vida pero un poquito más elaboradas: hay una comunicación en un lenguaje coloquial y cercano sobre un producto o servicio donde una marca sale promocionada pero no directamente desde la marca sino a través de una recomendación de un tercero, que ha recibido alguna contraprestación por lanzar ese mensaje. Esto le da un toque de credibilidad sublime. 

Sobre todo porque esos influencers son líderes de opinión, creadores de tendencias, que mueven a millones de personas en las redes sociales (o en otros medios). En una etapa inicial, se trataba de personas famosas, deportistas o personalidades conocidas del mundo de la política o de la cultura pero, con la popularización de las redes sociales, ahora, cualquiera que tenga una audiencia propia en Instagram, Twitter, LinkedIn o YouTube puede tener el mismo impacto: influenciar los hábitos de consumo de su audiencia. Algunos, se dirigen a grandes masas; otros son mucho más de nicho pero, en cualquier caso, tienen una gran capacidad de influencia.

Estos bloggers, youtubers, instagrammers o facebookers populares se caracterizan porque juegan un doble rol. Por un lado, son usuarios y, por otro, son comunicadores. Colaboran con las marcas para promocionar sus productos o servicios. Dulceida, Rubius, La Vecina Rubia, Paula Echevarría, Lovely Pepa, Georgina Rodríguez, Pelayo Díaz… son algunos nombres de influencers muy populares. 

Influencer Marketing Week… is coming

Aunque el coronavirus haya frenado un poco la curva del crecimiento, lo cierto es que el mercado de marketing de influencers es un negocio cada vez más importante en España. Por eso, se ha creado la Influencer Marketing Week. 

Este foro, que se celebrará los días 9 y 12 de noviembre de manera online, reunirá a grandes especialistas del sector (como Traacrk, Hyperauditor, Youzz, SocialPubli, Influencity, Heepsy, 2btube, Divimode, Samyroad), que participarán en charlas o mesas redondas para explicar los componentes más importantes para que las marcas aprendan a trabajar con influencers. Si estás pensando en asistir, puedes inscribirte directamente en este enlace: www.influencermarketingplace.com.

¡Muy pronto! Código de Ética para influencers

El Marketing de Influencers es una estrategia totalmente lícita pero está sujeta al principio de autenticidad que rige a la publicidad. Este principio prohíbe la publicidad encubierta (que se recoge en la Ley de Competencia Desleal).

¿Qué quiere decir esto? Que es importante no perder de vista que aunque el Marketing de Influencers suele hacer uso de formatos característicos de la publicidad nativa (tienen el mismo look&feel que el resto de contenidos del lugar donde se inserta y parecen un contenido más), lo cierto es que sigue siendo publicidad. Y como tal, debe ir etiquetado, según marca la Ley de Publicidad. Todo aquel contenido promocional por el que ha habido una contraprestación económica entre el publisher/influencer y el anunciante/agencia debe identificarse como publicidad de cara al usuario y etiquetarse correctamente.

Sin embargo, hemos visto que muchas veces no se cumple este requisito. Por eso, para empezar a fomentar las buenas prácticas, la AEA y Autocontrol, han lanzado, con el apoyo de los Ministerios de Asuntos Económicos y de Consumo, un protocolo de autorregulación en medios digitales. 

El próximo 1 de enero de 2021 entrará en vigor este Código sobre el uso de influencers en la publicidad. Los propios anunciantes e influencers podrán adherirse voluntariamente al protocolo y deberán comprometerse a respetar las reglas. Será el propio organismo de Autocontrol el que velará por el cumplimiento del Código. Su Jurado de la Publicidad, que es el primer organismo privado que ha sido acreditado como entidad alternativa de resolución de litigios por el Gobierno, de acuerdo con la Directiva Europea y la Ley sobre ADRs, se encargará de resolver cualquier reclamación que se presente por el incumplimiento de estas normas. 

¿Sabías de la existencia de este código? ¿Te parecen bien estas medidas que fomentan la publicidad responsable? ¿Tienes previsto invertir más en los próximos meses en Marketing de Influencers? ¡Comparte con nosotros tu experiencia!

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